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GUÍA PRÁCTICA DE LA SALUD UNIDAD 2. Enfermedades de la cara-nariz-boca-garganta-oídos: DISFONÍA. AFONÍA

GUÍA PRÁCTICA DE LA SALUD UNIDAD 2. Enfermedades de la cara-nariz-boca-garganta-oídos: DISFONÍA. AFONÍA

La disfonía es la dificultad para producir sonidos al hablar o un cambio en el tono o calidad de la voz. La voz puede sonar débil, chillona o ronca (ronquera). La afonía es la pérdida total de la voz.


2.7. DISFONÍA. AFONÍA

La disfonía es la dificultad para producir sonidos al hablar o un cambio en el tono o calidad de la voz. La voz puede sonar débil, chillona o ronca (ronquera). La afonía es la pérdida total de la voz.

Las causas más frecuentes son las laringitis o la inflamación de la laringe (lugar donde se encuentran las cuerdas vocales). Suelen estar provocadas por un resfriado común (virus), un mal uso de la voz (como gritar o cantar fuerte), respirar sustancias irritantes o por el consumo de tabaco o alcohol, el llanto o gritos excesivos en los niños o también, con menor frecuencia, el reflujo gástrico (ácido del estómago que irrita la laringe). En ocasiones la inflamación puede derivar en verdaderas lesiones de las cuerdas vocales, como nódulos, pólipos o granulomas de contacto.

Por lo general, se suelen curar en unos días, pero algunas personas, por su profesión (profesor, músico, vendedor, etc.) tienen más riesgo de padecerlas y deben cuidarse especialmente.

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¿Qué puede hacer?

  • No fume. Cualquier día y cualquier motivo es bueno para dejar de fumar.
  • Beba muchos líquidos.
  • Evite:
    – Las bebidas muy frías o muy calientes y las comidas picantes.
    – El alcohol.
    – Los ambientes cargados de humo, polvo o gases de productos irritantes.
    – El aire seco. Puede humedecer el ambiente con un vaporizador.
  • Hable pausadamente.
  • Utilice poco la voz. Hable menos y siempre en un tono e intensidad moderados, no grite, ni chille, ni ría demasiado fuerte.
  • Evite:
    – Hablar por encima de un ambiente ruidoso. No hable más alto que las máquinas que le rodean, que el tráfico intenso o que otras personas.
    – Hablar durante el esfuerzo o el ejercicio físico.
  • No confirme verbalmente todo lo que habla su interlocutor, mantenga reposo de voz mientras escucha.
  • No aclare la voz una y otra vez (el «ejem…»), ni carraspee fuerte. Esto aumenta la inflamación de las cuerdas vocales.
  • Evite también posturas tensas al hablar, intente relajar los músculos de los hombros y cuello, que no se le noten las venas del cuello.
  • Reduzca en lo posible las situaciones de agotamiento, estrés, falta de sueño y la tensión psíquica.
  • Si no mejora, aumente el reposo de la voz. No hable.
  • Debe saber esperar dado que el proceso de curación puede durar varios días.
  • Las gárgaras no tienen ningún efecto terapéutico en las cuerdas vocales. Evite también los descongestionantes («gotas para la nariz») porque pueden resecar las cuerdas vocales y prolongan la irritación.
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¿Cuándo consultar a su médico de familia?

  • Si además tiene dificultad para respirar o tragar.
  • Si le ocurre con frecuencia o la ronquera dura más de 15 días.
  • Si la ronquera se presenta en un niño menor de 3 meses.
  • Si se acompaña de babeo, en especial en niños pequeños.

¿Dónde conseguir más información?

Fuente:
Guía práctica de la SALUD / semFYC
Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria

 

Fecha de publicación:   5/10/11
 
 

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Dr. Placido Ostos

Otorrinolaringología

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